Sobre mí
He tenido que aprender a empezar de nuevo más de una vez
Empecé a practicar artes marciales siendo adolescente. No sabía que algún día acabaría enseñando, dirigiendo una escuela o dedicando gran parte de mi vida a comprender cómo se mueve y aprende una persona.
Solo quería sentirme más preparado. Aprender a defenderme. Ser más fuerte. Tener más confianza. Encontrar algo que me ayudara a ocupar mi lugar en el mundo.
Aquella búsqueda comenzó hace más de treinta años y me llevó por caminos muy distintos: la competición, diferentes sistemas de combate, maestros de varios países, muchas horas de entrenamiento y una obsesión bastante constante por entender por qué unas cosas funcionaban y otras no.
